Ronda fue uno de los lugares idóneos para los pobladores prehistóricos tal y como atestiguan los restos encontrados de esa época. En este sentido, destacan los de la Cueva de la Pileta y los dólmenes de El Chopo y de La Giganta. También quedan huellas del paso posterior de fenicios y griegos. La ciudad de Ronda fue fundada por los romanos, concretamente por Escipión, que edificó un castillo, sede de la Orden Militar Arundensis. Su nombre primitivo fue Arunda, y más tarde Laurus, según parece por derivación de Laurel, nombre del castillo a cuyos pies se construyó el primer asentamiento. Esta localidad fue una de poblaciones que, tras la victoria de César sobre Pompeyo, alcanzaron el título de ciudad, siendo elevada a la categoría de Municipio, por lo que sus vecinos adquirieron el derecho de regirse por sus propias leyes. Las ruinas que quedan en Ronda, ciudad de la dominación romana, son escasas y se reducen a sillares que forman parte de las murallas, estatuas y otras de poca importancia. Después de la caída del Imperio, los suevos, mandados por Rechila, se posesionaron de Arunda y Acinipo (Ronda la Vieja, al Norte de Arunda).Sobre Ronda
Ronda fue uno de los lugares idóneos para los pobladores prehistóricos tal y como atestiguan los restos encontrados de esa época. En este sentido, destacan los de la Cueva de la Pileta y los dólmenes de El Chopo y de La Giganta. También quedan huellas del paso posterior de fenicios y griegos. La ciudad de Ronda fue fundada por los romanos, concretamente por Escipión, que edificó un castillo, sede de la Orden Militar Arundensis. Su nombre primitivo fue Arunda, y más tarde Laurus, según parece por derivación de Laurel, nombre del castillo a cuyos pies se construyó el primer asentamiento. Esta localidad fue una de poblaciones que, tras la victoria de César sobre Pompeyo, alcanzaron el título de ciudad, siendo elevada a la categoría de Municipio, por lo que sus vecinos adquirieron el derecho de regirse por sus propias leyes. Las ruinas que quedan en Ronda, ciudad de la dominación romana, son escasas y se reducen a sillares que forman parte de las murallas, estatuas y otras de poca importancia. Después de la caída del Imperio, los suevos, mandados por Rechila, se posesionaron de Arunda y Acinipo (Ronda la Vieja, al Norte de Arunda).