Posteriormente, Atanagildo y los bizantinos tomaron la ciudad, hasta que Leovigildo los expulsó consiguiendo con ello la unidad de la Península. En agosto del año 711, Ronda fue ocupada por el jefe bereber Zaide Ben Kesadi El Sebseki sin encontrar resistencia, por lo que fue considerada plaza entregada y no fortaleza conquistada, nombrándose jefes y administradores entre sus habitantes, los cuales sólo debían pagar el tributo llamado capitación. Su nombre durante la dominación musulmana fue Izn-Rand Onda, la ciudad del castillo. Entre el 766 y 1015, se produjeron toda un serie de luchas intestinas entre los propios musulmanes, hasta que el protegido de Almanzor Abu Nur Hilal Ben Abi Qurra, entra en la ciudad y declara la ineptitud del califa Hixen III, transformando a Ronda en reino independiente. Desde este momento hasta la conquista por los Reyes Católicos estuvo en poder de varias familias musulmanas que reconociendo la importancia de la villa, hicieron de ella su objetivo para poder independizarse.